El derecho de soñar
Pido silencio - Pablo Neruda

Ahora se acostumbren sin mí.
Yo voy a cerrar los ojos
cinco raíces preferidas.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.
redondo como una sandía.
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.
de mí crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.
que quiero vivir otro tanto.
nunca he tenido tantos besos.
Pido permiso para nacer.
Hoc est ridiculum hoc est absurdum

como la vida se nos ha presentado continuamente,
y como hemos caminado así a paso incierto,
junto con la desacreditada miseria
que nos lleva al màximo punto de expresiòn
de nustra historia indeseable.
El caluroso y deprimente invierno
que nos lleva a la frondosa llamarada del escepticismo,
nos hace cada vez dudar de las ideales filosóficos
de la talla de Hegel y su escuela de derecha,
al emprender juicios referentes a la divinidad de la existencia
y a su vez como un fiel testimonio de manos hacedoras
que nos recogen en tiempos turbulentos.
La vida es una continua y marcada muerte ,
y el ser se encuentra en perpetua comunicaciòn
con la impotencia y la esclavitud de la aflicción,
encerrado en el continente de la debilidad,
marchitándose y sufriendo bruscamente
y su cuerpo es la cárcel de la vida:
Hoc est ridiculum hoc est absurdum.
¿ Tiene algún sentido la existencia,
tras una larga agonía desde el mismo momento
en que vemos por primera vez la luz ?
El mundo sin una gota de perfección
se pudre bajo el contundente diagnóstico
de la cruel imperfección, y yo uno de lo seres que lo habita
se arrastra en una auténtica peregrinación
en la brevedad pasajera de la vida.
He aquí el núcleo central de la terrible verdad
que nos ahoga en el mar de la existencia
y que ahora estoy poniendo una vez mas a prueba.
Roberto Novoa Olvera
Retrato

y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
Autoretrato

Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de cura
Que envejecieron sin arte ni parte.
En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? -¡Nada!
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenosa luna miserable.
Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con olor y con sabor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como hombres
Si nos dan una muerte de animales!
Por el exceso de trabajo, a veces
Veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me quedan.
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales
Soñé fundiendo el cobre
Y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales.
De Poemas y antipoemas (Santiago, Nascimento,1954)
Los Profesores
Los profesores nos volvieron locos
a preguntas que no venían al caso
cómo se suman números complejos
hay o no hay arañas en la luna
cómo murió la familia del zar
¿es posible cantar con la boca cerrada?
quién le pintó bigotes a la Gioconda
cómo se llaman los habitantes de Jerusalén
hay o no hay oxígeno en el aire
cuántos son los apóstoles de Cristo
cuál es el significado de la palabra consueta
cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz
quién es el autor de Madame Bovary
dónde escribió Cervantes el Quijote
cómo mató David al gigante Goliat
etimología de la palabra filosofía
cuál es la capital de Venezuela
cuándo llegaron los españoles a Chile
Nadie dirá que nuestros maestros
eran unas enciclopedias rodantes
exactamente todo lo contrario:
unos modestos profesores primarios
o secundarios no recuerdo muy bien
-eso sí que de bastón y levita
como que estamos a comienzos de siglo-
no tenían para qué molestarse
en molestamos de esa manera
salvo por razones inconfesables:
a qué tanta manía pedagógica
¡tanta crueldad en el vacío más negro!
Dentadura del tigre
nombre científico de la golondrina
de cuántas partes consta una misa solemne
cuál es la fórmula del anhidrido sulfúrico
cómo se suman fracciones de distinto denominador
estómago de los rumiantes
árbol genealógico de Felipe II
Maestros Cantores de Nüremberg
Evangelio según San Mateo
nombre cinco poetas finlandeses
etimología de la palabra etimología
Ley de la gravitación universal
a qué familia pertenece la vaca
cómo se llaman las alas de los insectos
a qué familia pertenece el ornitorrinco
mínimo común múltiplo entre dos y tres
hay o no hay tinieblas en la luz
origen del sistema solar
aparato respiratorio de los anfibios
órganos exclusivos de los peces
sistema periódico de los elementos
autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo
cuánto demoraría un tren en llegar a la luna
cómo se dice pizarrón en francés
subraye las palabras terminadas en consonante.
La verdad de las cosas
es que nosotros nos sentábamos en la diferencia
quién iba a molestarse con esas preguntas
en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar
únicamente un malo de la cabeza
la verdadera verdad de las cosas
es que nosotros éramos gente de acción
a nuestros ojos el mundo se reducía
al tamaño de una pelota de fútbol
y patearla era nuestro delirio
nuestra razón de ser adolescentes
hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche
todavía me veo persiguiendo
la pelota invisible en la oscuridad
había que ser buho o murciélago
para no chocar con los muros de adobe
ése era nuestro mundo
las preguntas de nuestros profesores
pasaban gloriosamente por nuestras orejas
como agua por espalda de pato
sin perturbar la calma del universo:
partes constitutivas de la flor
a qué familia pertenece la comadreja
método de preparación del ozono
testamento político de Balmaceda
sorpresa de Cancha Rayada
por dónde entró el ejército libertador
insectos nocivos a la agricultura
cómo comienza el Poema del Cid
dibuje una garrucha diferencial
y determine la condición de equilibrio.
El amable lector comprenderá
que se nos pedía más de lo justo
más de lo estrictamente necesario:
¿determinar la altura de una nube?
¿calcular el volumen de la pirámide?
¿demostrar que raíz de dos es un número irracional?
¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique?
déjense de pamplinas con nosotros
hoy tenemos que dirimir un campeonato
pero llegaban las pruebas escritas
y a continuación las pruebas orales
(en unas de fregar cayó Caldera)
con una regularidad digna de mejor causa:
teoría electromagnética de la luz
en qué se distingue el trovador del juglar
¿es correcto decir se venden huevos?
¿sabe lo que es un pozo artesiano?
clasifique los pájaros de Chile
asesinato de Manuel Rodríguez
independencia de la Guayana Francesa
Simón Bolívar héroe o antihéroe
discurso de abdicación de O'Higgins
ustedes están más colgados que una ampolleta
Los profesores tenían razón:
en verdad en verdad
el cerebro se nos escapaba por las narices
-había que ver cómo nos castañeteaban los dientes-
a qué se deben los colores del arco iris
hemisferios de Magdeburgo
nombre científico de la golondrina
metamorfosis de la rana
qué entiende Kant por imperativo categórico
cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas
quién introdujo en Chile el colibrí
por qué no cae la Torre de Pisa
por qué no se vienen abajo los Jardines Flotantes de Babilonia
¿por qué no cae la luna a la tierra?
departamentos de la provincia de Ñuble
cómo se trisecta un ángulo recto
cuántos y cuáles son los poliedros regulares
éste no tiene la menor idea de nada.
Hubiera preferido que me tragara la tierra
a contestar esas preguntas descabelladas
sobre todo después de los discursitos moralizantes
a que nos sometían impajaritablemente día por medio
¿saben ustedes cuánto cuesta al estado
cada ciudadano chileno
desde el momento que entra a la escuela primaria
hasta el momento que sale de la universidad?
¡un millón de pesos de seis peniques!
Un millón de pesos de seis peniques
y seguían apuntándonos con el dedo:
cómo se explica la paradoja hidrostática
cómo se reproducen los helechos
enuméreme los volcanes de Chile
cuál es el río más largo del mundo
cuál es el acorazado más poderoso del mundo
cómo se reproducen los elefantes
inventor de la máquina de coser
inventor de los globos aerostáticos
ustedes están más colgados que una ampolleta
van a tener que irse para la casa
y volver con sus apoderados
a conversar con el Rector del Establecimiento.
Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial
Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial
La adolescencia al fondo del patio
La juventud debajo de la mesa
La madurez que no se conoció
La vejez
con sus alas de insecto.
De Hojas de Parra (Santiago, Ganímedes, 1985)
Plegaria del estudiante

Humberto Maturana
¿Por qué me impones
lo que sabes
si quiero yo aprender
lo desconocido
y ser fuente en mi propio descubrimiento?
El mundo de la verdad
es mi tragedia;
tu sabiduría,
mi negación;
tu conquista,
mi ausencia;
tu hacer,
mi destrucción.
No es la bomba lo que me mata;
el fusil hiere,
mutila y acaba,
el gas envenena,
aniquila y suprime,
pero la verdad
seca mi boca,
apaga mi pensamiento
y niega mi poesía,
me hace antes de ser.
No quiero la verdad,
dame lo desconocido.
Déjame negarte
al hacer mi mundo
para que yo pueda también
ser mi propia negación
y a mi vez ser negado.
¿Cómo estar en lo nuevo
sin abandonar lo presente?
No me instruyas,
déjame vivir
viviendo junto a mí;
que mi riqueza comience
donde tu acabas,
que tu muerte sea mi nacimiento.
Me dices que lo desconocido
no se puede enseñar,
yo digo que tampoco
se enseña lo conocido
y que cada hombre
hace el mundo al vivir.
Dime, que yo tejeré
sobre tu historia;
muéstrate para que yo
pueda pararme
sobre tus hombros.
Revélate para que
desde ti pueda yo
ser y hacer lo distinto;
yo tomaré de ti
lo superfluo, no la verdad
que mata y congela;
yo tomaré tu ignorancia
para construir mi inocencia.
¿No te das cuenta
de que has querido
combatir la guerra
con la paz, y la paz
es la afirmación de la guerra?
¿No te das cuenta
de que has querido
combatir la injusticia
con la justicia,
y que la justicia
es la afirmación
de la miseria?
¿No te das cuenta
de que has querido combatir
la ignorancia
con la instrucción
y que la instrucción
es la afirmación
de la ignorancia
porque destruye
la creatividad?
Tu conocimiento
nos muestra el mundo
o lo niega,
porque es la historia
de tus actos,
o lo negará porque
despertando tu imaginación
te llevará a cambiarlo
Deja que lo nuevo
sea lo nuevo
y que el tránsito
sea la negación del presente;
deja que lo conocido
sea mi liberación,
no mi esclavitud.
No es poco lo que te pido.
Tú has creído
que todo ser humano
puede pensar,
que todo ser humano
puede sentir.
Tú has creído
que todo ser humano
puede amar y crear.
Comprendo pues tu temor
cuando te pido
que vivas
de acuerdo a tu sabiduría
y que tú respetes
tus creencias;
ya no podrás predecir
la conducta de tu vecino,
tendrás que mirarlo;
ya no sabrás
lo que él te dice escuchándote,
tendrás que dejar poesía
en sus palabras.
El error será
nuevamente posible
en el despertar
de la creatividad,
y el otro tendrá presencia.
Tú, yo y él tendremos
que hacer el mundo.
La verdad perderá
su imperio
para que el ser humano
tenga el suyo.
No me instruyas,
vive junto a mí;
tu fracaso es
que yo sea
idéntico a ti."
Sobre el Cántico Cósmico de Ernesto Cardenal

"¿El orden de este poema? No tiene orden/ni desorden": "En cuanto a la unidad de este poema/no la tiene. La unidad es afuera./La unidad de todo".
Contemplación para aprender a trabajar en el amor: ésta es la experiencia literaria, revolucionaria y cristiana, a que convoca con sus centenares de páginas el Cántico Cósmico. La "contemplación" no es la serena mirada con que un trapense observa el paisaje desde su ermita en la montaña, ni la incomprometida actitud con que el vacacionista se sienta en la playa frente al mar.
Con una audacia inédita, Ernesto Cardenal mira el cosmos, en sus galaxias infinitas y en su acontecer anecdótico y cotidiano -porque todo eso es la historia de nuestros millones de años de evolución y de existencia -, explorando y uniendo lo que siempre pareció irreconciliable y contradictorio: la ciencia y el mito, el erotismo y el marxismo, el cinematógrafo y la fe, la utopía y el fracaso, la poesía y las matemáticas, Mao y Jesucristo, la muerte y la vida, la astrofísica y la libertad, la increencia y la religión, el tiempo como espacio y el espacio como tiempo, la explosión y la concentración, la lucha de clases y el amor...
Comenzar todo en las primeras palabras bíblicas, "en el principio", no es - o sí es - evocación de la narración simbólica y ejemplar con que la tradición judaica nos mete a descubrir el origen y el sentido de todo "lo creado", de todo lo qu es. Con ese mito - que nunca ha sido, como quiere y define la Real Academia, ficción religiosa, sino símbolo provocador -, invita el poeta a penetrar, a "contemplar" aun más allá de donde Darwin afirmó que su sólida teoría del evolucionismo probaba la inexistencia del "Meim nun'vater (Papá del cielo) de los samojedos". Mitología de la Polinesia, la Costa de Oro, Venezuela, Kenya, Siberia, Arkansas, Alaska, Rwanda, de "la arenosa árida Guajira", China, California, el Alto Nilo. Desde cada rincón de este planeta -"Este planeta raro del sistema solar/que girando, girando se entendió a sí mismo/.Adquirió mente y corazón"- llegan las voces de los mayas, los jakuts, los kikuyas los bantúes, los iroqueses, los pigmeos, los griegos, los nicaraos, los dakotas, los chilluk...
Los mitos y la ciencia
Cientos de tribus y cultura, "hombres en pelota" según el científico Hartland, con el mismo anhelo de todo hombre, de toda mujer y de toda civilización: entenderse, amar, hacer el amor, engendrar, vencer la muerte. El esfuerzo sistemático de Mircea Eliade hecho cántico y cantar.
Con el mito, su hermana gemela, la ciencia, nos guía en esta contemplación. Einstein, Newton, Darwin, Galileo, Maxwell, Hertz Schrodinger, Princeton, Oppenheimer, Copérnico, Kepler formulan de nuevo sus leyes del cosmos, del átomo, del sonido y de la luz, de la gravedad, de la mecánica cuántica, de la termodinámica, de la biología y de la relatividad y se unen así a la "música de las esferas" intuida por Pitágoras, en medio de la guerra y del fuego - "padre de todas las cosas" - que contempló Heráclito.
"El universo sometido a relaciones de incertidumbre", desde la Gran Explosión, cuando el Big Bang del principio, cuando el universo entero estaba concentrado "en el espacio del núcleo de un átomo/ y aun menos todavía, un infinitamente denso punto matemático". Hoy "somos polvo de estrellas/. Hace 15,000.000.000 de años éramos una masa/ de hidrógeno flotando en el espacio, girando lentamente, danzando".
Aprendizaje y evolución
Entonces, todo dispersión y, contra ella, todo gravitación, todo condensación, todo "como decir amor". Fuego y energía. Si, como dijo otro gran teórico de la relatividad, San Pedro, "Un día es como mil años. Mil años son como un día", ese pasado, de millones de años, son nuestra historia. Por eso estamos permanentemente en comunión con los "1,000.000.000.000.000.000.000 de estrellas". Agrupaciones de agrupaciones de galaxias. Un universo de ceros, de estrellas, que no están solo para mirarse.
Sino para decirse, darse, en el amor. El mismo amor que unió al primer electrón con elprimer protón: "y el espacio se hizo transparente/y corrió la luz". A pesar del enemigo, el positrón.
La naturaleza humana es "hija de procesos de reacciones nucleares". Nuestra carne, compuesta de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno -igual que las estrellas y nuestros lagos y volcanes -, fue naciendo de cópulas y cópulas. Contemplación de la época cuántica y del selúrico, el carbonífero, el oce+ano y el paleocéano... y del paleolítico, neolítico, paleozoico, mesozoico, etc.: "parece que el universo sabía que vendríamos", como dijo Dyson, hasta adquirir en nosotros conciencia; "conciencia sufriente". "Nosotros, la materia que se mira". "Materia espiritual": "la materia cada vez menos materialista".
Ese proceso - ni duda le cabe al poeta - es y se llama evolución. Ernesto Cardenal retoma así la inspirada herencia de Teilhard de Chardin, con cuyas palabras revela elpoeta nicaragüense su secreto.
"He buscado toda mi vida un supremo Alguien, amarlo no sólo con el corazón sino con todo el universo, la oración del espacio-tiempo, escribió Chardin en Peking".
La contemplación es búsqueda, es aprendizaje. Porque los hombres "no hemos heredado como los pájaros lo aprendido/sino la habilidad de aprender/El hombre, animal que aprende (...) Aprender, pasó a ser la evolución".
Esta terminó cuando, en el árbol de la vida, las aletas se bifurcaron por un lado en alas para volar y por otro en la mano humana: "Cinco dedos fue perfecto y ello no varió más". Manos para encender el fuego, para dejar su imagen - primera obra de arte conocida -, en las cavernas de Aurignac, para hacer caricias, libros, tractores, violines, carrozas, barricadas, manos para trabajar y transformar ("transformar nos transforma"), para estrechar otra mano: "Nada más humano que una mano; hermano, dame tu mano".
"La mano liberada que dijo Engels. La mano hizo el trabajo, como el trabajo la mano. Y por ello el trabajo y la mano, la evolución de la mente y por ende el aumento del cerebro humano. La mano pensante".
Con la mano y el trabajo nació en la tierra la palabra y la comunicación. Y brotó el amor y la multiplicación. Tal como aconteció en "la revolución más grande ocurrida en la tierra: "No sabemos/Cuando ni cómo, en qué microcóspico, casi invisible/paraíso/se unieron dos células cualquiera/entre millones de otras/(...) Hace tres mil quinientos millones de años/ya había células que habían conocido la sexualidad".
El amor sexuado
"Fuga de otoño", "Estrellas y luciérnagas", "Nostalgia del paraíso", "Epitalamio" son cuatro cantigas que cantan y danzan al ritmo de este amor, amor sexuado. Erotismo de cromosomas y recuerdos personales: La muchachita junto al agua de Tiscapa y las del Lago de Nicaragua, y en Hamburgo y en la soledad celibataria de quien por el reino y por el pueblo enfrentó la noche oscura y la renuncia: "boca que en mi boca yo bebí".
Pero no sólo esos cuatro poemas, sino todo el Cántico Cósmico rezuma la nostalgia de ese beso. La ley de la gravedad que Newton comenzó a entender aquel otoño en el jardín de Woolsthorpe, y los movimientos rápidos del cuerpo y los movimientos rápidos de la música del Palo de Mayo nicaragüense y la ley de la termo dinámica y el mito y la ciencia, todo se aprende, todo se comprende: "Todo el cosmos es cópula./Y toda cosa es palabra,/palabra de amor":
"Sólo el amor revela, pero vela lo que revela".
"En el erotismo, Señor, se te fue la mano": "La presión que engendra las estrellas/es la de mi corazón" ¿Todo porque "Dios es comunicación y nosotros su gramática/comodice el texto sánscrito"?
A aprender, pues. A trabajar convoca el cantor.
"Y para que no falta el Diablo en este poema", con las cantigas "Robber Barons", "Oficina 5600", "Visita a Weimar", "La danza de los millones", "En el cielo hay cuevas de ladrones", "Las tinieblas exteriores" nos baja (o sube) otra vez ala tierra: Hay que aprender a conocer y desenmascarar a los Mefistófeles que distorsionaron la realidad y pretenden acabar con la belleza: Los barones ladrones. Aves de rapiña. La Esfinge de la Bolsa. Los Trusts. La Casa Blanca. La empresa de Auschwitz ("1 vagón de pelo de mujer... 40 cajas de anillos matrimoniales"), la plataforma de Nuremberg" "donde se irguió aquel hombre que fue ungido por e l demonio", Rockefeller Center: "simplemente no es humano" que dijera tiempo atrás la Sra. Goebbles. Nombres, apellidos, direcciones, cuentas bancarias. Sueños de Reagan cuando quiso sentir que "La guerra de las galaxias no era sólo una película".
Revolución y fe
En medio, no sólo Hiroshima, sino un "documental latinoamericano" (Cantiga 24, glosario poético de Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano), que llega a nuestros días, con sus dictadores, ejército, prostíbulos, cinturones de miseria, periódicos vendidos a las transnacionales de la información, calabozos, torturas, obispos y cardenales que no entendieron de aquello de que "mi Reino no es de este Establishment". Pero también con sus Revoluciones (¿abortadas?). Y los signos de su esperanza:
"Casaldáliga visto como diabólico y San Monseñor Romero"
Todos los asaltantes reunidos: "Haciendo lo que Marx tras paciente investigación descubrió. Al tejedor el tejer, mas no el telar. El trabajo produce más de lo que cuesta. El producto vale mas que lo pagado por el (...)
Lo producido socialmente apropiado privadamente". De esa plusvalía el monopolio y el caos: Magnífica síntesis del más incuestionable marxismo.
Como tomando aliento en este ir y venir de la historia en el planeta y en los millones de galaxias y en el corazón del átomo y de la célula - todo un solo Cosmos -, el poeta de Solentiname se pregunta:
"Pero en total qué:
¿Un universo sin ninguna finalidad discernible, un inmenso accidente sin significado?"
Y nos responde:
"Esta mi época astrofísica sólo tiene un sentido: proclamar que el universo tiene sentido".
Para mostrarlo, en lo mejor del Cántico revela Ernesto Cardenal lo que su amor quisiera velar, los dos temas que atraviesan desde el principio el libro, como dos claves de sus treinta años de poeta cósmico y de su amor entero: La Revolución y la Fe. Las cantigas "Lo más oscuro antes del alba", "Viajes en la noche", "Vuelos de victoria", "Hacia el hombre nuevo", "La tumba guerrillero" son un repaso de sus libros y cantares sobre Nicaragua: Desde que el pensar y e l ser joven era un crimen, hasta el 19 de julio y la construcción del país que alentó a tantos millones de hombres y mujeres de este y otros Continentes, en medio de los crímenes de la contra y del padrino de la Casa Blanca. Cántico a los que dieron su vida porque amaron y vencieron por eso la muerte:
"Que ningún dogmático aunque sea Arzobispo de Managua venga a negarnos que ustedes están vivos (aunque él no lo cree) y que además son sagrados".
Tenés razón Laureano Mairena -¡presente!- grita Ernesto: "Nos vale verga la muerte".
Un canto de resurrección
"No quería escribir este pasaje" -se excusa-. Pero ¿cómo callar que la ley de la entropía quedó vencida, si la tumba está vacía?
Fe cristiana. Que no es utopía idealista. Aunque en su nombre más de una vez los cristianos hayan condenado a los científicos que nos descubrieron el dinamismo y el amor de la materia. Que no es religión. Aunque por querer serlo haya ignorado el dinamismo y amor con que tantas culturas, con sus mitos y sus danzas, nos dieron la comunicación.
"El cristianismo es locura, reconoció San Pablo. El cristianismo es locura o no es cristianismo. No es la única, pero tal vez la máxima locura".
A cantar y compartir esta fe, a contemplar cómo Dios trabaja en todo por amor -"desde el principio" -dedicada el Cántico Cósmico, no sólo las últimas cantigas -"La luz sollozante", "Cosmos como comunión", "Asaltos al cielo en la tierra", "El deseado de las naciones"-, sino el libro todo. Porque "en el principio fue el amor". Y "Dios = Amor": "O sea su esencia, Su Esencia, es tomar la iniciativa":
"No un creador que creó en el principio sino continuamente, crea y no directamente sino a través de leyes físicas de manera que los científicos no ven ningún creador".
"No está arriba, sino adelante, presente en todo, pero tan ausente de todo, que es perfectamente racional ser ateo".
Por creerlo así, Ernesto contempla cómo Dios trabaja y sin término -infinito- se da en el amor. Desde esa fe comprende y descubre todo: "Al encontrarte me encontré. Al encontrarme te encontré". Por eso la materia tiene conciencia.
Por eso en e l poema "Un no sé qué quedan" resuenan los anhelos de San Juan de la Cruz, el Cantar de los Cantares, Fray Luis, Teilhard, Alfonso Cortés -el poeta del espacio y del tiempo, el más citado en estas páginas-, los átomos espirituales, Simone Weil, Eckhart, Rilke, Chuang Chou, Confucio, Einstein con sus ecuaciones, los muchachos de Solentiname y las agrupaciones de agrupaciones de Galaxias. En búsqueda y encuentro del Omega que es Alfa.
Octavio Paz, para alcanzar, al fin, la comunión, propuso en El laberinto de la soledad, el hilo de Ariadna que forman juntos la Historia y el Mito. Fórmula que afanosa y angustiadamente descubre al fin Narciso, ese microcosmos que sólo se contempla a sí mismo y se desgarra en su interior y en su sociedad insolidaria.
Más esperanzado y desde el ritmo amoroso de cuanto es y gira -en medio del cosmos todo y en él, sólo en él, el hombre también-, Ernesto Cardenal no busca hilo alguno para salir del laberinto. Porque no se experimenta en soledad, sino en comunión con todo, ya.
Saber que ya estamos en Fiesta y Canto y Danza de millones de estrellas y de manos hermanas, en comunión "desde el principio", ahora, para siempre.
Por dos caminos nos impulsa el poeta hacia esta comunicación con la materia y el amor: el Mito y la Ciencia. ciencia -física, química, cuántica, biológica, sociológica, anatómica, atómica, etnográfica, matemática, antropológica...-, como esfuerzo por comprender y asumir la materia que es, la materia que somos.
Mito, como expresión amorosa y simbólica con que los pueblos todos nos dicen y nos decimos lo que sentimos, anhelamos, valoramos, compartimos, operamos, en la siembra permanente de nuestro pensamiento y nuestra acción: Cultura, cultivo de la alegría de ser en la materia cada vez menos materialista. Cada vez más en comunión con el Espíritu que aletea en todo y descubre al Invisible. Desde el Big Bang. Desde el principio. La representación visual de las relaciones que estos dos símbolos generan nos da el cuadro simiótico a pie de página. El secreto queda dicho en cada página: Desde el principio se llama eros, fuego, cópula: amor.
"El propósito de mi Cántico es dar consuelo".
Y consuelo significa alegría, esperanza, amor, fe, audacia. Las últimas cantigas fueron escritas y el libro dado a conocer en el contexto de entusiasmo por el X aniversario de la Revolución Sandinista. Después, con "lo que pasó" y sigue pasando, cada día más aterrador, ¿será igual para el poeta y sus lectores el Cántico y su esperanza, su alegría, su comunicación cósmica? Nicaragua, de nuevo al borde de la crisis total.
Los niños ya no retozan en sus barrios. Los policías ya no andan sin garrotes de hule en la calle y sí con bombas lacrimógenas. Los estantes de los supermercados están abarrotados, pero pocos, -cada vez menos-, son los que pueden comer.
De antemano lanzó Ernesto como reto su respuesta:
"Un obstáculo puesto en un camino de hormigas puede momentáneamente confundir a las hormigas pero ellas sabrán después encontrar el camino".
Así fue desde el principio y en la gran revolución que armaron con su primera cópula las células. Por eso hay cántico cósmico.
Sobre la belleza

La belleza impone incesantemente en nosotros su presencia. Tan es así que Agustín de Hipona llegó a preguntarse si amamos por ventura algo fuera de lo bello. Pero, qué es lo bello; qué nos atrae y aficiona hacia lo hermoso. “La belleza es difícil”, afirmaba Platón: por qué un cuerpo humano es hermoso y otro no lo es; por qué un paisaje golpea dulcemente y otro causa agria repulsa; por qué una pintura atrae y otra ocasiona rechazo; por qué algunas composiciones musicales, poéticas, arquitectónicas, escultóricas nos hacen exclamar “¡qué bello!”, mientras tantas otras pasan desapercibidas o sencillamente desagradan; ¿qué es lo que nos atrae y aficiona a las cosas que amamos? Porque, ciertamente, si no hubiese en ellas alguna gracia y hermosura, de ningún modo nos atraerían hacia sí.
En la antigüedad griega Policleto fijó un canon que hizo consistir la belleza en la proporción del cuerpo humano como correspondiente a siete veces y media la altura de la cabeza; en el renacimiento, Vitrubio hizo consistir la belleza en general en la proporción armónica de las partes. Fue a partir de un estándar de belleza del cuerpo humano que se pasó a un metro de la belleza en general donde la condición para ser tal sería la proporción y la armonía siempre materiales. Hoy, la dictadura de las opiniones comunes sintonizaría amigablemente con aquellos criterios permitiendo a muy pocos identificar la belleza con algo que no fuese la apariencia externa del cuerpo humano. ¿Y es que acaso se puede negar la belleza que hay en algunos de ellos? Ciertamente no pero es que tampoco lo es todo.
La belleza física es efímera y por tanto imperfecta. Lo bello, lo auténticamente bello, no muere sino que se convierte en otra cosa bella.
¿Qué es la belleza? La belleza es la marca que suele sonreír con esplendor en la bondad, en la verdad y en el amor que hay en las obras que hacemos. ¿Y los cuerpos humanos? No es falso que hay cuerpos humanos armónicos y proporcionados que impresionan y podemos catalogar como hermosos. Mas no podemos permanecer en un miramiento material de lo bello. Si somos capaces de captar la belleza de un acto de amor como el antes mencionados, debemos esforzarnos por dar el paso de lo meramente exterior a la realidad profunda que capta el espíritu, lo que captamos dentro de nosotros; así estaremos más preparados de percibir toda verdad, bondad y amor que, en suma, llevan la impronta de la belleza que nunca caduca.
Porque la belleza, hermana de la Verdad, arte puro y enemiga de lo artificioso, es fuerza y gracia unida en simplicidad, nos salvará. Nos salvará porque nos ayudará a discernir entre lo verdadero y lo falso, entre lo bueno y lo malo, entre lo lícito y lo ilícito… ¿Quién no sucumbe ante la belleza de dos esposos que se abren a la vida en el respeto, comparten en familia y unidad lo próspero y lo adverso, la salud y la enfermedad? ¿Quién no se arrodilla ante el misterioso milagro de la vida? ¿Quién no se conmueve con la beldad de la inocencia, la dependencia y la necesidad de protección de un recién nacido? ¿Quién es capaz de no captar la belleza de una vocación a la vida consagrada nacida en el jardín de la juventud generosa? ¡¿Quién puede negar que la belleza exista?! Buen remate dio Cervantes cuando escribió: “La hermosura que se acompaña con la honestidad es hermosura, y la que no, no es más que un buen parecer”. Ahí el detalle. Quien busque con honestidad la belleza será capaz de verla con los ojos del alma. Y esos mismos ojos, indefectiblemente, le llevarán al autor; a ese autor que no tuvo apariencia humana en su pasión y luego, resucitado, revestido por el valor de su acto supremo de donación, es la Belleza misma.
Paul Eluard - Libertad

En mis cuadernos de escolar
en mi pupitre en los árboles
en la arena y en la nieve
escribo tu nombre.
En las páginas leídas
en las páginas vírgenes
en la piedra la sangre y las cenizas
escribo tu nombre.
En las imágenes doradas
en las armas del soldado
en la corona de los reyes
escribo tu nombre.
En la selva y el desierto
en los nidos en las emboscadas
en el eco de mi infancia
escribo tu nombre.
En las maravillas nocturnas
en el pan blanco cotidiano
en las estaciones enamoradas
escribo tu nombre.
En mis trapos azules
en el estanque de sol enmohecido
en el lago de viviente lunas
escribo tu nombre.
En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
en el molino de las sombras
escribo tu nombre.
En cada suspiro de la aurora
en el mar en los barcos
en la montaña desafiante
escribo tu nombre.
En la espuma de las nubes
en el sudor de las tempestades
en la lluvia menuda y fatigante
escribo tu nombre.
En las formas resplandecientes
en las campanas de colores
en la verdad física.
escribo tu nombre.
En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
escribo tu nombre.
En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se extingue
en la casa de mis hermanos
escribo tu nombre.
En el fruto en dos cortado
en el espejo de mi cuarto
en la concha vacía de mi lecho
escribo tu nombre.
En mi perro glotón y tierno
en sus orejas levantadas
en su patita coja
escribo tu nombre.
En el quicio de mi puerta
en los objetos familiares
en la llama de fuego bendecida
escribo tu nombre.
En la carne que me es dada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
escribo tu nombre.
En la vitrina de las sorpresas
en los labios displicentes
más allá del silencio
escribo tu nombre.
En mis refugios destruidos
en mis faros sin luz
en el muro de mi tedio
escribo tu nombre.
En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.
En la salud reencontrada
en el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.
Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para nombrarte ... Libertad
Siempre habrá poesía ...!!!

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas, pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la humanidad, siempre avanzando,
no sepa a dó camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!
Gustavo Adolfo Becquer
